Foro de debate sobe el iberismo. Casimiro Sánchez.
casimiroscalderon @@ gmail.com
> Desde mi Caviladero <

Ya nos lo advirtieron los clásicos:"No hagáis grandes obras, haced grandes hombres". Y nosotros, en vez de hacer grandes hombres hemos hecho grandes obras: costosas, inservibles, perecederas, innecesarias, algunas sospechosas en cuanto a su contratación, abiertas a la suspicacia y al comentario. Y los enamorados de Partenón, las grandes Pirámides, de los coliseos, de los rascacielos, de los estadios... nos dirán que si no hubiese sido por las grandes obras hoy no recordaríamos a los grandes hombres que las concibieron. ¿Qué hubiera sido del arte, del turismo actual, de nuestra capacidad de admiración que forja nuestra mente? Y así es cómo los hombres no miramos más allá de la pasarela a los otros hombres o, como mucho, no nos fijamos nada más que en los diseños que luce y en los focos que le difuminan para evitar las comparaciones, mientras seguimos admirando las grandes obras. Casimiro

2012-02-06, 21:02 | 0 comentarios

> Desde mi Caviladero <

Hasta finales del siglo pasado, bastaba que una nación quisiera ser libre para poder intentarlo, a pesar de dictadores, muñidores de elecciones, etc. Franco duró tanto en el poder no sólo por la ayuda internacional y su policía política, sino porque el pueblo español, diezmado y castigado, se resignó a su destino y contemporizó, salvo excepciones, con el Régimen.
En peores condiciones, Francia había realizado mucho antes su revolución. Y es que, aunque parezca mentira, a los pueblos les preocupa más el después de las revoluciones que la revolución misma. El ser humano desconfía de la uniformidad resultante y de que con la prosperidad de unos pocos sea posible la felicidad de los más. Casimiro.

2012-02-05, 21:03 | 1 comentarios

> Desde mi Caviladero <

Anoche conocí a Oscar. Comenzó dando jornales en el campo hasta que completó una pequeña piara de ovejas, que sigue incrementando. No tiene tierra propia, sino arrendada. No recibe subvenciones y tiene que compatibilizar su labor de pastor con la de jornalero en la recogida de la aceituna, etc. Está casado y tiene un hijo. Por mucho que se afana, es ya consciente de que no puede vivir y sacar adelante a su familia con los gastos fijos que tiene. El pienso se ha encarecido bastante, tiene que pagar dos alquileres, el de la tierra y el de la casa. Sin embargo, está enamorado de su trabajo y lo vive con intensidad e ilusión. A pesar de lo mucho que se mueve, desde antes de amanecer, el día le viene corto para tanto como desea acaparar, de trabajo, claro.
Por contra, cuando un ganadero vende su ganado, sigue recibiendo subvenciones porque conserva unos derechos.
Es curioso que en esta época democrática nuestra ningún partido de izquierda reivindique en su programa la necesidad de abordar una verdadera y definitiva reforma agraria. Si los agricultores y ganaderos jóvenes que tienen vocación por el campo y no están dispuestos a emigrar a las ciudades para llevar una vida que no les gusta, tuvieran tierra propia y facilidades para modernizar sus instalaciones, seguro que contribuirían a poblar de nuevo el campo que está solitario y desaprovechado.
Oscar está contento porque Zapatero le permitió cotizar más como autónomo. No tiene sentido que haya tantas diferencias de trato entre el sector servicios o la industria y la agricultura o ganadería.
Sin embargo, la caza se sale de madre y se pone al nivel de los grandes negocios. Cazar tres venados en una finca próxima cuesta cuatro mil euros. Es el negocio que está transformando el campo y fomentando la propiedad de grandes latifundios. Hay en España más latifundios que nunca. Es raro el directivo de una gran empresa que no posea algún latifundio de cientos o miles de hectáreas.
Si el futuro del campo consiste en que todos nos compremos una escopeta y nos dediquemos a la caza, buen futuro nos espera como nación.
No te desanimes, Oscar, el famoso crecimiento que todos esperamos y nunca llegará, sólo puede venir del campo y de la tecnología e investigación, por lo tanto no busques trabajo en otros sectores porque ya apenas quedan. Casimiro

2012-01-23, 17:24 | 0 comentarios

> Desde mi Caviladero <

¡Abandono de buque! Sólo he oído una vez ese fátidico sonido. Fué en el año 1.959 en unas maniobras de la flotilla de destructores y cruceros de la Armada. Yo formaba parte de la dotación del destructor Escaño, acababa de salir de guardia de noche y estaba desayunando solo en el comedor. De pronto, oí un gran golpe a mi espalda, en la amura de babor, y me sentí transportado a las mamparas de enfrente. Otro destructor, el José Luis Díez, que debía habernos pasado por la proa limpiamente, calculó mal y su embestida nos colocó en pocos minutos casi en la horizontal. El segundo comandante que estaba en el puente tocó babor y estribor de guardia, que consiste en que todo el mundo forme en cubierta, pero inmediatamente comenzaron a sentirse por los altavoces órdenes distintas, entre ellas "abandono de buque", que enseguida fue rectificaca, pero mucho personal del barco ya se había tirado por la borda al mar. Yo bajé por mi cuenta rapidamente al pañol de proa para ver los daños y comprobé que eran mínimos. Cuando subía, bajaba el segundo acompañado y le di la novedad. Estaba demudado, comenzó a darme órdenes furioso y nervioso, a pesar de que le aseguré que el problema era menor. Me hizo bajar otra vez, y no convencido bajó él.
El barco se estabilizó y no hubo problemas.
Es curioso cómo descargamos la responsabilidad de las decisiones importantes en personas con un expediente impecable, con unas oposiciones en las que tuvo que aprenderse trescientos temas, pero que carecen de la serenidad suficiente para dirigir determinados proyectos. Caso del capitán del crucero hundido recientemente. Conprobar la sangre fría y la valentía a priori es difícil, por eso, en la cartilla de licenciado ponían siempre un escueto: "Valor, se le supone". Y es que estar dispuesto a perder la vida por los demás es más difícil de lo que se dice. El capitán de la Marina Mercante, cuestionado por su abandono, acaba de romper un mito que ha durado cientos de años. Recuerdo a D. Francisco Loueiro, director de la Academia de Náutica de El Ferrol, privada, antiguo marino republicano castigado, que al principio de la guerra se había dedicado a pasar barcos a la zona roja, y recordando su historial y la forma de inculcar a los pilotos, oficiales y capitanes de Marina Mercante que le llegaban de toda España, incluso de la Escuela Oficial de Bilbao, esa responsabilidad del mando tan evidente que iban a tener.
En cuanto a asumir responsabilidades y responder de ellas, estamos a cien años luz de la tradición y la moral.

2012-01-20, 17:58 | 1 comentarios

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Necesitamos modelos. Es un sentir general, sobre todo de los que piensan, ante la deficiencia de valores referenciales que fueron durante siglos mandamientos incontestados, que la sociedad se encuentra atrapada en una marea de intereses incontrolados nunca conocidos o, por lo menos, nunca tan generalizados, que han barrido hábitos, tradiciones, creencias, temores..., auténticos muros de contención de nuestros peores instintos durante siglos.
Hubo épocas en que bastaba la instauración de un régimen autoritario, de mano dura, para reconducir cualquier conato de ambición, por muy justa que fuese, pero ni hoy ni en un futuro próximo habrá capacidad autoritaria desde la fuerza para controlar al nuevo ciudadano que ha podido disfrutar, por fin, de gozos prohibidos durante siglos, que le hacen sentirse más igual, más libre, más evolucionado, más seguro y desafiante en el amor, en las costumbres, en la firme decisión de derribar cualquier límite que reduzca su apetencia.Y esa sobrexcitación, que rompe reglas e irrumpe de manera injustificada en la libertad del otro, es lo que ha hecho sonar todas las alarmas.
Del "Vive el momento", hemos pasado, por temor, a implorar orden y respeto.
Se buscan valores, nuevos modelos, pregonan los responsables con impotencia. Algunos responsables que en los setenta y ochenta del siglo pasado se desmadraron y animaron el desmadre de la juerga y el vicio desde instituciones serias.
¿Y de dónde sacar ahora los modelos? Dice D. José Antonio Marina algo parecido a esto: "Si tengo buenos ejemplos en la familia, en el trabajo, en el círculo de amigos..., me siento culpable, acosado, acomplejado, desplazado. Si tengo malos ejemplos por encima o al lado, me siento seguro, arropado, comprendido.
Luego el intento es un verdadero reto y un auténtico desafío a la realidad. En el comentario de Elvira Lindo, El País, 11 de enero, "Fuimos testigos", se confirma esta tesis.
Este río desbocado que nos lleva está dispuesto a llevarse por delante cualquier dique moral que se le ponga por delante. Casimiro.

2012-01-16, 19:18 | 0 comentarios

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La economía gira y gira. La economía, como todo lo que se mueve, consta de materia e inmateria. Dª Elena Salgado se nos aparecía cada día con un vestido nuevo. La nueva vicepresidenta viste ropas más conocidas y sencillas. Yo, para no sufrir más, fijaba mis ojos en el traje y se me suavizaban los vaticinios. Ahora, ya, ni el traje me hace levitar. Son los opuestos, las contradicciones. Un gran éxito del Gobierno de Zapatero ha sido la disminución del número de accidentes de tráfico, lo que demuestra que los gobiernos de izquierda también están en aquellos aspectos de la política que no es macroeconomía y que saben ser duros, sin necesidad de aparentarlo, en cuestiones importantes.
Por eso de los opuestos, y gracias a Gabriel Jakson, historiador, y a su traductor, Jesús Cuéllar, conozco parte de la obra de Gar Alperovitz. Espero que mi hijo me traduzca del inglés más artículos, porque lo considero de una actualidad imprescindible.
Según Gar Alperovitz, " 30 millones de adultos estadounidenses son copropietarios de empresas del tercer sector o de cooperativas de crédito". "Mas de 13 millones de estadounidenses se han convertido en trabajadores-propietarios de más de 11.000 empresas pertenecientes a sus empleados, seis millones más del total de afiliados a sindicatos del sector privado".
Cleveland, muy afectada por la decadencia de la industria metalúrgica, crea cooperativas y destaca en la instalación local de paneles de energía solar, lavandería verde, invernadero hidropónico de uso comercial, capaz de producir más de 13 millones de lechugas al año.
Catorce Estados están barajando seguir el ejemplo de Dakota del Norte, que gestiona eficazmente un banco público. Quince Estados plantean algún tipo de sistema sanitario público.
Los norteamericanos menores de 30 años están divididos a partes iguales entre las excelencias del capitalismo y del socialismo.
Que eso suponga un cambio de tendencia del modelo social de EEUU no lo cree nadie, pero sí demuestra que cuando un pueblo ha conocido la cicuta, prueba con hierbas diferentes.
El problema del descrédito de lo público no está en su eficacia intrínseca, sino en la desgana y falta de vigilancia con que se ha aplicado. De todas maneras, las empresas creadas antes de FRanco o dentro del propio régimen: Telefónica, Repsol, Unión Eléctrica, etc. no están ahora mejor gestionadas que antes, ni los servicios que prestan son mejores. De hecho, ha disminuido la atención a los clientes.
Aplicar un sistema público o social requiere mayores verificaciones, personal adecuado por oposición y ser aceptado a nivel popular. Es decir, que no produzca en otros ciudadanos sentimientos de duda o fracaso.
Nuestra flaca memoria no valora cómo se crearon de la nada empresas públicas que hoy son imperios financieros. En la estrategia de privatización se utilizó es descrédito para justificarlas.
La solución no está ni en lo público ni en lo privado, sino en crear proyectos nacionales cada vez más sólidos flexibles y abiertos que permitan cualquier iniciativa, sea pública o privada, que emerja desde lo más básico y simple, siempre que sea social e individualmente positiva. Casimiro.

2012-01-02, 16:07 | 1 comentarios

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Anhelo, se llama el futuro. Anhelo de que las ideas sigan girando.
Peter Carey lanza casi a ras de suelo su canto liso, que el tiempo ha desprendido de la roca de la ficción, sobre la enorme charca de las ideas remansadas por la experiencia y, como no, la fuerza de la piedra crea en las aguas luminosas de la razón las ondas cósmicas de una nueva creación.
Esta vez utiliza en "Parrot y Olivier en América", el viaje de Alexis de Tocqueville y su obra "La democracia en América", de 1.835.
Carey sostiene que el problema de la democracia es la fisura en la educación y la cultura. Que la diferencia entre el que elige y el elegido es la educación. Que hay que establecer reglas (en eso cincida con los movimientos populares actuales).
Por supuesto, aunque no en todo, Alexis de Tocqueville está presente. Sus razonamientos no han sido desmontados. Demuestra que hemos avanzado torpemente en medio de un denso bosque de maleza sin ver el final, que es la democracia que se comparte y se comprende sin necesidad de esfuerzos. En efecto, desdeñamos el poder y lo maldecimos, pero exigimos un Estado providencia a la medida de nuestra necesidad o capricho.
"Los hombres de nuestros días, escribía Tocqueville, están mucho menos divididos de lo que se imagina; disputan sin cesar por saber en qué manos será entregada la soberanía; pero se entienden fácilmente sobre los derechos y los deberes de la soberanía. Todos conciben al gobierno en la imagen de un poder único, simple, providencial y creador".
Después de tanta desregulación y autonomía, hemos entregado a la nación alemana nuestras rogativas del histórico rosario de la tarde, nuestras más encendidas lindezas, nuestro lacerado cuerpo sin espíritu cada vez menos nuestro, cada vez menos físico.
"La sociedad nueva, analiza Tocqueville, está en todas partes, a nuestro alrededor: una multitud de individuos iguales y parecidos trabajan para procurarse satisfacciones mezquinas y vulgares. Por encima de esos hombres se alza un mostruoso poder tutelar que provee a su seguridad y asegura sus necesidades, facilita sus recreos, conduce sus principales asuntos, dirige su industria, regula sus sucesiones, divide su herencia, que no puede suprimirles totalmente el malestar de pensar y la pena de vivir".
Que las ideas sigan girando en el año que comienza. Casimiro.

2011-12-30, 18:28 | 0 comentarios

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"Zorrito mamarrullero". Con ese añadido para enfatizar y suavizar el significado se nos dirigían las abuelas de Almadén cotidianamente para calificar nuestra doblez, nuestra astucia a "la chita callando", nuestra hipocresía, nuestros silencios cómplices.
He conocido en la vida a muchos "zorritos mamarrulleros" que manejando la lisonja han escalado puestos en la administración y en la política. Luego son los más navajeros. También he conocido a muchos de honradez probada, que han ido siempre de frente, dando la cara y asumiendo errores.
Los firmantes del manifiesto "Yo sí estuve allí" van de frente, asumiendo que la lealtad es una virtud imprescindible para un socialista, y reconociendo, también, su parte de responsabilidad en los errores. Pero, vinculados de por vida a un proyecto que compartieron y defendieron en su momento.
Entre los firmantes está Justo Zambrana, un veterano que ha brillado siempre por su eficacia, su honradez, su sencillez, su respeto por los militantes más humildes. Para mí, que esté en esa lista, es un valor. No conozco a nadie más, pero eso me basta.
De los otros, de los que firmaron con Carmen Chacón, con todos los respetos, no tengo la misma opinión; a los que conozco, cuanto más lejos, mejor.
Pero lo que menos importa ahora en el PSOE son las personas, sino el nuevo-viejo proyecto:
recuperar la O de obrero, llevar sin complejos la E de español y contribuir a la unidad del País, acabar con el clasismo entre dirigentes y militantes, etc.
Rubalcaba tiene toda la experiencia necesaria para liderarlo. Yo le veo ahora en la cúspide de su carrera política, pero no ganaría.
Guillermo Fernández Vara volvería a generar la misma ilusión que Zapatero, lo haría bien, pero no conseguiría la unidad de todos los territorios acostumbrados a las etapas de presión en función del poder y no de la eficacia. Es Iberista.
Por eso, creo, y no tengo ningún interés personal ni lo he tenido, que en este momento en el PSOE no hay más candidato que Manuel Marín. No está contaminado con ninguna época ni sector negativos para el Partido aunque haya estado en casi todas, es un europeísta convencido. tiene toda la personalidad y experiencia necesarias, no sería contestado por ninguna región.
No sé qué pensará Manuel Marín de todo esto, pero le haría un gran servicio al PSOE si pusiera un poco de orden, porque la paranoia no ha hecho nada más que empezar. Casimiro.

2011-12-23, 17:01 | 1 comentarios

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La muerte, no la historia, es la maestra de la vida. La muerte nos destruye y nos fortalece, nos recrimina y nos anima a seguir; nos pone, en definitiva, en nuestro lugar. A pesar de la evolución, ni hemos entendido la vida, ni soportamos la naturalidad de la muerte. Ahora nos damos cuenta de que hay materias que se desplazan a mayor velocidad que la luz, cuando llevamos siglos y siglos viajando con la materia de nuestros pensamientos a lugares distantes y desconocidos a mucha más velocidad. Podemos vernos o ver a quien nos apetezca en Marte saludando a Messi con solo querer imaginarlo. Si eso no es velocidad y poder sobrenatural, que venga Dios y lo vea. Y, sin embargo, sólo la muerte y algunos acontecimientos singulares nos ponen a reflexionar sobre lo que somos y a qué aspiramos; sobre lo que somos, menos. Los momentos perdidos, los amigos abandonados, las traiciones cometidas,etc. se nos hacen presentes ante la experiencia de la muerte cercana. Eso, a nivel individual y tampoco nos dura mucho tiempo. Pero, además de la muerte individual, que no es total, porque en el ambiente quedan todos los deseos, todos los pensamientos, las angustias, las malas faenas y las buenas, etc., hay otras muertes colectivas que son las que aparecen en la historia aunque no sirven de mucho, son las que llevan a los pueblos y naciones a tropezar siempre en la misma piedra.
La Europa del Este, por ejemplo, privatizó todos sus bancos. Ahora, en la República Checa, el 97% del sistema financiero está en manos extranjeras; en Macedonia, el 93%; en Rumanía, el 87%.
"No querría tener que redordar a nuestros amigos europeos cuánto nos condicionó la privatización del sistema bancario para adherirnos a la UE". Son palabras del Presidente Rumano.
¿Es posible que los deseos nos nublen tanto la vista que no somos capaces de aprender de nuestros antepasados? Una Europa con tantos miembros y tan distintas economías era inviable, y eso cualquiera de nuestros abuelos lo hubieran advertido.
¿Y ahora qué? ¿Qué va a pasar con esos países que están todavía en el Parvulario?
Algunos como Hungría ya están empezando a preocupar por sus orientaciones derechistas.
Ni siquiera a Alemania le interesa liderar este galimatías en que se ha convertido Europa. Pero a los bancos no les preocupa ésto, porque ellos reciben dinero del Banco Central al 1%, compran productos públicos que les rentan el 5%, y Viva el Sistema.
Hay una herencia inexorable que nos deja la muerte: la memoria. Ya podemos pensar cada uno en el recuerdo que dejamos.
a

2011-12-20, 16:53 | 0 comentarios

> Desde mi Caviladero <

La muerte, no la historia, es la maestra de la vida. La muerte nos destruye y nos fortalece, nos recrimina y nos anima a seguir; nos pone, en definitiva, en nuestro lugar. A pesar de la evolución, ni hemos entendido la vida, ni soportamos la naturalidad de la muerte. Ahora nos damos cuenta de que hay materias que se desplazan a mayor velocidad que la luz, cuando llevamos siglos y siglos viajando con la materia de nuestros pensamientos a lugares distantes y desconocidos a mucha más velocidad. Podemos vernos o ver a quien nos apetezca en Marte saludando a Messi con solo querer imaginarlo. Si eso no es velocidad y poder sobrenatural, que venga Dios y lo vea. Y, sin embargo, sólo la muerte y algunos acontecimientos singulares nos ponen a reflexionar sobre lo que somos y a qué aspiramos; sobre lo que somos, menos. Los momentos perdidos, los amigos abandonados, las traiciones cometidas,etc. se nos hacen presentes ante la experiencia de la muerte cercana. Eso, a nivel individual y tampoco nos dura mucho tiempo. Pero, además de la muerte individual, que no es total, porque en el ambiente quedan todos los deseos, todos los pensamientos, las angustias, las malas faenas y las buenas, etc., hay otras muertes colectivas que son las que aparecen en la historia aunque no sirven de mucho, son las que llevan a los pueblos y naciones a tropezar siempre en la misma piedra.
La Europa del Este, por ejemplo, privatizó todos sus bancos. Ahora, en la República Checa, el 97% del sistema financiero está en manos extranjeras; en Macedonia, el 93%; en Rumanía, el 87%.
"No querría tener que redordar a nuestros amigos europeos cuánto nos condicionó la privatización del sistema bancario para adherirnos a la UE". Son palabras del Presidente Rumano.
¿Es posible que los deseos nos nublen tanto la vista que no somos capaces de aprender de nuestros antepasados? Una Europa con tantos miembros y tan distintas economías era inviable, y eso cualquiera de nuestros abuelos lo hubieran advertido.
¿Y ahora qué? ¿Qué va a pasar con esos países que están todavía en el Parvulario?
Algunos como Hungría ya están empezando a preocupar por sus orientaciones derechistas.
Ni siquiera a Alemania le interesa liderar este galimatías en que se ha convertido Europa. Pero a los bancos no les preocupa ésto, porque ellos reciben dinero del Banco Central al 1%, compran productos públicos que les rentan el 5%, y Viva el Sistema.
Hay una herencia inexorable que nos deja la muerte: la memoria. Ya podemos pensar cada uno en el recuerdo que dejamos.
a

2011-12-20, 16:53 | 1 comentarios

> Desde mi Caviladero <

"Todo lo que no nos destruye nos fortalece". La frase es de Nietzsche y, en general, creo que no ha perdido vigencia.
Implica crecimiento con esfuerzo y experiencia, pero se contradice con nuestra condición de seres volubles y efímeros.
Si le añadimos la teoría que sostiene que nuestra vida presente forma parte de una vida mucho más duradera, que en apariciones distantes y distintas ha dado o dará oportunidades de experimentar personalmente todo lo bueno y lo malo que el mundo encierra, las cosas se complican.
De manera que no nos libramos. Yo pude ser en una de mis otras vidas Julio César, "el pacificador de las Galias", que no dejó títere con cabeza, o Macbeth, que aceptó erróneamente las predicciones del destino; con estos antecedentes creo que se cubre de sobra la cuota de maldad.
Pero, por otra parte, sin dejar de ser adoquines moldeados, se nos intenta convencer de que hemos evolucionado y podemos romper el maleficio, y de tener un sistema de controles y garantías que impiden hacer el daño impúnemente y lo castigan.
No necesitaríamos el bosque de Birnam, por tanto, para castigar a Macbeth, porque cualquier justicia actual le hubiera hecho pagar sus atrocidades.
Y esto debiera bastar para aceptar el principio que supedita nuestra fortaleza a los golpes recibidos, si no fuera porque la sociedad engañadora en que moramos no termina de establecer unas reglas verdaderas y generales que asegure nuestra credulidad.
Por ejemplo, cómo vamos a creer en la Globalización o en el Mercado si cada País va a su bola, si se utiliza la prima de riesgo y la bolsa para derribar gobiernos, o se mantienen paraísos fiscales en Europa como Gibraltar (vaya fiasco).
Pero bajemos a lo particular, ¿y nosotros?, ¿somos más evolucionados y coherentes que el capitalismo puro y duro?
Cómo juzgar que el electorado no haya dado ninguna importancia a la liberación del suelo que realizó el PP en su época anterior y que provocó la locura inmobiliaria, creando el enriquecimiento de unos pocos y la ruina de muchos?
Lo lógico, que se hubiera castigado a los dos partidos mayoritarios en la misma proporción, a uno por bárbaro y a otro por infantil y dejado.
De ahí mis dudas de que las ruinas de un edificio nos alumbren ideas para mejorar su futura construcción, porque a las razones objetivas y técnicas añadiremos las de la inevitable añoranza, las de la comodidad, las de los ensueños, las de la novedad más caprichosa e incoherente...
Seguimos esperando que la información y la cultura nos permita el milagro de la coherencia individual y colectiva y una democracia más sólida y justa. Casimiro.

2011-12-02, 15:19 | 0 comentarios

> Desde mi Caviladero <

"Era bella, elástica, con una piel tierna del color del pan y los ojos de almendras verdes, y tenia el cabello liso y negro y largo hasta la espalda, y un aura de antigüedad oriental que lo mismo podía ser de Bolivia que de Filipinas.
Estaba vestida con un gusto sutil:una chaqueta de lince, una blusa de seda de flores muy tenues, unos pantalones de lino crudo, y unos zapatos lineales del color de las bugambilias. "Esta es la mujer más bella que he visto en mi vida", pensé, cuando la vi en la cola para abordar el avión de Nueva York en el aeropuerto Charles de Gaulle. Le cedí el paso, y cuando llegué al asiento que me habían asignado en la tarjera de embarque, la encontré instalada en el asiento vecino..."
En este fragmento del artículo titulado: "El avión de la bella durmiente", El País, 22-9-1982), Gabriel García Márquez interpreta unos instantes afortunados de la realidad o un simple deseo ante una visión totalmente distinta de compañera de asiento decrépita y tiesa, lanzando toda la admiración que suscita la belleza cuando va acompañada de la novedad y mantiene la distancia: de manera también bella, para no ser menos, y para acrecentar sus sueños y los nuestros.
Pero es verdad que salvo la belleza pocas cosas nos trastornan.
De todos los momentos de cualquiera de nuestros días es mucho mayor el tiempo relacionado con sentimientos que con el negocio de la supervivencia. Y, sin embargo, las emociones quedan aparcadas como si fueran algo secundario.
Cuando juzgamos al vendedor del pan, al jefe, al raro que no nos cae bien en el vagón del metro, etc., nunca nos planteamos que detrás de sus gestos existe un drama humano en mayor o menor medida.
Durante nueve años y medio fui Alcalde de Puertollano. Mi primera acción era saludar a los jardineros, que comenzaban su trabajo a las seis de la mañana, luego visitaba los barrios, más los periféricos, que habían sido degradados por la inmigración masiva y la droga, procurando tomar un café con los albañiles de cualquiera de los tajos. Cuando llegaba al Ayuntamiento, entre ocho y ocho y media, tenía ya la mente llena de problemas humanos de toda índole.
Conocer el índice de la bolsa o la famosa prima de riesgo nos lleva sólo unos instantes del día; intentar interpretar las emociones de los que nos rodean nos ocuparía más tiempo pero sería más eficaz.
Menos mal que tenemos la poesía o la ficción que nos acercan al drama humano de manera más íntima y cercana, para que no sea una sombra imperceptible que pase a nuestro lado, sino una tendencia algo más permanente y duradera, aunque también le exigimos novedad.
No sé lo que tardaremos en dominar la crisis, pero sí sé que recuperar valores que afecten al prójimo costará más y será más dramático.
Aunque, mientras tanto, buscar solo en la literatura, la música, el arte en general, los estímulos, es renunciar a nuestra capacidad de sacar de nosotros mismos lo impulsos. Casimiro.

2011-11-28, 18:33 | 0 comentarios

> Desde mi Caviladero <

Se les notaba en los ojos la fuerza esperanzadora de los años. A mí me miraban como se mira a un prehistórico, y no erraban. Hacían su tertulia en la plaza grande, que es el lugar de las multitudinarias manifestaciones y tertulias de esperanzas. "Anoche te vimos en el mítin de Tierno", me dice Raúl, el director del Museo Municipal. No les pregunté el lugar, pero debió ver una interrogación en mi mirada porque continuó: "Todo lo que dijo Tierno tiene vigencia hoy día". Los concejales jóvenes que le acompañaban sonrieron en gesto de aprobación; los técnicos también; en el fondo sabían que aquello me halagaba.
Que los jóvenes recuerden al "Viejo Profesor" con añoranza es de extrañar. Ellos eran muy jóvenes cuando aquello. Pero que se acuerden de él y de sus mensajes como bálsamo milagroso ya es casi un imposible.
Pero, ¿Quién era Tierno Galván? Para mí fue siempre una mezcla de presocrático y jacobino. Aunque se le veía siempre en actitud severa y postrada tenía su alma en su armario, quiero decir que no le faltaba su pizca de genio.
Una vez mandó a uno de sus jóvenes seguidores más destacados a rendir un homenaje, con otros compañeros de la izquierda, a los líderes más destacados enterrados en un Cementerio de Madrid. Eran tiempos clandestinos y la policía se percató y apareció en escena. El joven embajador se escondió entre la vegetación del Cementerio y no apareció físicamente hasta que todo hubo terminado. Luego fue a ver a Tierno, que ya tenía toda la información, ufanándose de haber tenido un papel importante en la refriega. Tierno le miró con ironía y le dijo: "Limpiese bien los pantalones, señor ____, aún los tiene teñídos del polen de los arbustos". Luego este joven despierto se pasó a Guerra con los mismos pantalones.
Tierno hubiera sido un gran Presidente de la III República Española, pero no hubiera durado mucho porque los jóvenes hijos de los viejos falangistas habían decidido ya copar puestos importantes en los partidos de izquierda para que los cambios estuvieran controlados.
Pero el bosque de Birnam ha traído otra vez a la palestra a Tierno en la tertulia de la Plaza Grande, la Plaza del Ayuntamiento, la plaza donde los jóvenes se preparan para ser el relevo, para decirnos a los prehistóricos que hemos dejado una herencia deleznable.
Escuchar a Tierno en estos tiempos, jóvenes, no es ninguna tontería, aunque fuera muy teórico, muy griego y latino a la vez. Casimiro.

2011-11-25, 18:30 | 0 comentarios

> Desde mi Caviladero <

El bosque de Birnam reverdece. ¡Temblad, tiranos!
El bosque, todos los bosques de Birnam se ponen en marcha de nuevo. Tiembla, Macbeth, temblad todos los Macbeths de la historia pasada, presente y futura.
- "¡Estrellas, apáguense vuestros fulgores!...¡Que no alumbre vuestra luz mis negros y profundos deseos!...¡Que los ojos se cierren ante la mano!...Pero, ¡cúmplase, mientras, lo que los ojos se espantarán de ver cuando llegue el momento de realizarse!...-dice el ojo por ojo y diente por diente esta vez.
- No te doblegues, Macbeth, no hagas caso al populacho endeudado, "¡un rostro falso debe ocultar lo que sabe un falso corazón!" -grita el coro cada vez más reducido de aduladores que aún comen de su mano.
-"Coronas infructuosas y cetros estériles" -grita ahora el bosque de Birnam.
- "¿Qué importa que llegue a saberse, si nadie puede pedir cuenta de nuestro poder?" -implora la última de las mantenidas al oído de Macbeth.
- ¡De locos! "¿Quién puede movilizar un bosque ni mandar al árbol que arranque su raíz del seno de la tierra?" -piensa un joven dandy que pasa de todo y se dirige imperturbable a su única movida, a su Dunsinane delirante.
-"Macbeth ha asesinado el sueño!...-dice el viejo leñador, el viejo gabarrero, que mira al joven con pena mientras tira de la jáquima de un descolocado burro cargado de cepas de roble.
-Pero, ¿Y los oráculos? ¿Cómo puede moverse un bosque sin el manto previsor de los oráculos? ¿Qué civilización es ésta? -gritan los incrédulos que otrora reverenciaban a Macbeth.
Pero el bosque de Birnam avivaba la marcha y de las columnas del tiempo caían con estrépito mitos y falsos dioses, que habían entontecido a la humanidad desde los primeros miedos y preguntas.
Y todo se lo llevaba por delante la verde masa de la renovación, a los ingratos discípulos que habían humillado con arrogancia a sus maestros; a los maestros que eligieron a los alumnos más torpes y falsos, en vez de a los menos ambiciosos y fieles; a los enjoyados patriarcas de las iglesias que no habían abierto a tiempo sus cofres de pedrería fina para salvar a sus países de la ruina; a los banqueros miopes que acrecientan nuestras ansias de poseer y no escucharon a las viejas abuelas; a los que hacen de los partidos iglesias; a los que utilizan los partidos para esconder sus vergüenzas e impotencias; a los que cambian de camisa cuando vislumbran la moda en la acera de enfrente; a los que, mande quien mande, quieren vivir del trabajo o de la subvención conseguida por otros...
¡Hasta que el bosque de Birnam llegue a tu infesto foso, tiembla Macbeth, tiembla!. Casimiro.



2011-11-21, 16:28 | 1 comentarios

> Desde mi Caviladero <

¿La suerte del César o la suerte del Imperio?
Las promesas son tan culpables como los hechos.
En amor, las promesas son más detestables que la propia separación.
En política, las promesas incumplidas rebajan la condición del político, pero, al mismo tiempo, llenan de complejos de culpabilidad y desasosiego a los votantes.
Rubalcaba y Rajoy, que según todos los indicios son quienes tienen posibilidades, han llevado caminos desperejos. Ninguno de los dos es un cómico o un demagogo. Son personas serias. Los dos tienen experiencias para dar y tomar, positivas y negativas, que les han creado un gran conocimiento acumulativo.
Para hacer realidad las promesas electorales en un tiempo real y próximo, considero a Rubalcaba mucho más conocedor de los problemas y de las soluciones, pero sería un cínico si no dijera con franqueza que emerge un Rajoy con una preparación completa y contrastada.
Rubalcaba y Rajoy mantienen posturas ideológicas diferentes, pero también tienen afinidades y metas comunes, y para cambiar este País y acabar con los cainismos es hora que las afinidades no avergüencen y salgan a la luz.
Dicen que ganará Rajoy. Todos sabemos el calvario que le espera. Que la suerte acompañe al ganador.
El primer reto de Rajoy, si gana, es administrar el poder que va a tener: Ayuntamientos, Comunidades Autónomas, Gobierno de la Nación, Fiscalía General, etc. El uso que haga de ese poder será la corriente del río que dirigirá su barca hacia los remansos o hacia el acantilado.
Ya no podrá vivir, como Jesús, de parábolas o de programas en clave, ya no podrá convertir a los partidos de la oposición en esclavos o poner un bozal a la libertad de expresión, ya no podrá utilizar la subvención para adormilar o comprar, porque ya no habrá tanto como ha habido.
Ya no podrá, porque esta sociedad espabilada va a vigilarle como jamás se vigiló a Presidente alguno, y, estoy seguro, buscará hasta en los lugares más recónditos el euforbio que intente anular todos los venenos que entre todos hemos repartido estos años.
En el mármol del tiempo de nuestra piel de toro hay frases que no se olvidan como las de Edmundo de Ory refiriéndose a España y a los españoles: "El talento no sé si ha progresado tanto, pero ya superamos hace tiempo esa gran inercia del paupérrimo cuerpo sin energías... ".
El talento en España es hoy una de las condiciones para consolidar la esperanza.
¡El talento en Rubalcaba, como en la mili, se le supone!
¡El talento en Rajoy se calificará con nota si sus inmensos dominios no le nublan la mente y le llevan a preferír la suerte del César a la suerte del Imperio! Casimiro.

2011-11-17, 17:48 | 0 comentarios

> Desde mi Caviladero <

¡Suenan tambores de guerra! Los tambores parecen estar sujetos al ir y venir del azar astronómico, porque de vez en cuando vibran y chocan como si fueran elementos vitales del desorden galáctico.
Suenan tambores de guerra animados por la impotencia de la crisis económica y aplaudidos por los que ven en Pakistán e Irán el potencial nuclear futuro más de temer. Si al fundamentalismo que dominará el Norte de Äfrica se le suma la escasez de petróleo y la amenaza nuclear, piensa el actual Capitalismo, los activos tóxicos del Sistema Financiero, los Paraísos Fiscales y la corrupción extendida habrán servido de poco.
Luego, a sonar, tambores, para ganar otro medio siglo a un Nuevo Sistema Económico de Igualdad que los ciudadanos piden cada vez con más ahínco y desesperación.
Parece mentira, pero el 6-7-1.535, hace ya casi 500 años, era decapitado el creador de Utopía, Thomas More,que había vivido toda su vida dedicado a engrandecer al rey de Inglaterra pero que tuvo el único fallo de ser más leal una sola vez al Papa. Hazme ciento y márrame una, y no te conozco para nada.
Si el ideal de Utopía se hubiera materializado en el mundo, en vez de tanto tambor, los ciudadanos nos respetaríamos más, la participación política sería mayor, la libertad religiosa más real y hasta el respeto por la palabra dada habría evitado todo el gasto de la burocracia judicial.
Pero el Humanismo en Inglaterra no pasó del siglo XVI, el de los demás se alargó poco más, y los Papas y Emperadores se dedicaron a crear sus propios productos tóxicos económicos en vez de leer más y aplicar lo leído.
Es una pena que los hombres hayamos aprendido tan poco de otros hombres y de la experiencia. Creamos ruidos artificiales para empañar la armonía de un Planeta perfecto.
Mientras suenan tambores de guerra, la tierra sufre por la mala explotación y el abandono, y los polinizadores desaparecen.
Más de 200.000 especies animales polinizan las flores de las plantas: abejorros, caracoles, moscas, abejas, avispas, mariposas, escarabajos, hormigas, etc.
La agricultura a escala industrial, los insecticidas, la contaminación, etc., están acabando con los polinizadores.
¡Cada vez quedan menos milagros!
¡Tocad, tambores, tocad! Casimiro.

2011-11-13, 18:12 | 0 comentarios

> Desde mi Caviladero <

Acabo de oírlo en TV., una banda de mafiosos quería comprar la terminal del aeropuerto de Ciudad Real para dedicarlo al contrabando. ¡Es algo tremendo! ¿Podemos seguir así mucho tiempo?
En cartas al director del País, Rafael Sánchez Ferlosio, con el título "Rentabilidad de la mala vida", hace un análisis real, crudo y verdadero del faraónico proyecto que el Ministerio de Industria está gestionando para la provincia de Madrid: Campos de golf, l2 hoteles, 6 casinos... "No ha habido, dice, juegos de azar sin acompañamiento de la prostitución".
Acertado y con una visión de futuro, sabe que el desarrollo de una nación no puede basarse en el juego, el vicio, la corrupción... No sólo por razones morales, que las hay, sino porque son proyectos que sirven para recalificar terrenos, limitados en el tiempo y atraen a lo peorcito del mundo mundial.
Ya tenemos ejemplos en la Península Ibérica de zonas donde las mafias más variadas traen en jaque a las Fuerzas de Seguridad.
Y ya tenemos bastantes nuevas Crimeas en nuestra otrora tranquila tierra, donde el mucho atraso y la necesidad se combatían con el sacrificio y el trabajo, pero no se sacrificaban los valores.
El desarrollo hay que buscarlo en lo básico. En la misma página, D. Luis Martínez Noval nos plantea la verdadera situación de desigualdad en las distintas regiones de España. Mientras que en Andalucía el paro ha subido del 15 % al 31 %, en Navarra lo ha hecho del 5,6 % al 12,6 %. Algo ha tenido que ver, junto a otros factores, la estructura muy distinta de la propiedad de la tierra (minifundio, latifundio, propietario, jornalero...).
Si yo tuviera ascendiente sobre Rubalcaba, le aconsejaría que hablara a los campesinos y ganaderos, a los albañiles, panaderos, camioneros, autónomos, etc., refiriéndose a su vivir diario y qué va a hacer en cada sector concreto para superar la situación en que se encuentran. En el debate de los dos candidatos, la palabra agricultura salió una sola vez. Casimiro.

2011-11-10, 21:50 | 0 comentarios

> Desde mi Caviladero <

Cada campaña democrática para conseguir la representación legítima en la institución oportuna cuesta una "pasta gansa".
Sólo el debate en TVE de los dos candidatos con más posibilidades de ganar dicen que va a costar 550.000 euros, que también dicen van a pagar el resto de televisiones, que pagará la publicidad, y, al final, serán los consumidores los verdaderos paganos, es decir, los electores.
Eso es una minucia comparado con lo que se gasta en cartelería; en combustible de vehículos, con riesgo evidente; en definitiva, en esfuerzo colectivo.
Es cierto que hoteles, restaurantes, salones, etc. se benefician de ese trajín ilusionador, pero la cruda realidad es que las campañas electorales dejan a los partidos endeudados, dependiendo en el futuro de bancos y cajas, con gran peligro de una independencia posterior por no decir otra cosa, o subvencionados por el Estado, las Comunidades Autónomas o los Ayuntamientos.
La década de los ochenta fue una época de un vigor democrático tal que todas las elecciones, y muchas más que se hubieran celebrado, sabían a poco y estaban justificadas y alabadas. Aunque conviene recordar que la campaña de ingreso en la OTAN fue una carga económica tan grande para el PSOE que muchas de sus calamidades y no sólo dinerarias vienen de aquellos compromisos y de aquella situación, que para muchos fue un acto de verdadero patriotismo.
Ahora la democracia está ya asentada y la gente no ve la necesidad de votar dos o más veces en el período de un solo año, teniendo en cuenta la situación económica y el esfuerzo personal de todos los que intervienen, además del coste psicológico y social que supone porque en todas las campañas existe una agresividad mal disimulada, sobre todo en las localidades pequeñas. En un sólo semestre vamos a celebrar dos elecciones muy importantes.
Mi reflexión, y así lo constató hace casi cinco años mi novela Azogados, es que todas las elecciones deberían coincidir para reducir gastos, y no sólo por eso sino también porque los resultados serían más coherentes y permitirían gobernar de forma más natural.
Los resultados para el PSOE, por ejemplo, aún considerando que presenta al mejor candidato, con la excepción de Vara, y que va a superar los datos actuales, no van a mejorar los de mayo en las municipales. Si las elecciones se hubieran celebrado a la vez estoy seguro que una triple decisión de los ciudadanos hubiera beneficiado al PSOE en todos los ámbitos.
Claro que se me puede argumentar que en las europeas de dentro de unos meses Rajoy estará ya caput y el PSOE se presentará como alternativa real. De todas formas creo que los ciudadanos europeos deberíamos votar cada cuatro años a la vez a todas las instituciones creando un modelo de austeridad de arriba hacia abajo. Casimiro

2011-11-04, 20:20 | 0 comentarios

> Desde mi Caviladero <

¡Indignaos! La diversidad genética de los alimentos toca a su fin.
En EEUU han desaparecido el 90% de variedades de semillas de fruta y verdura.
De todos los crímenes cometidos por Stalin, uno de los más incomprensibles fue el del botánico ruso Nicolái Vavílov. Encariñado con la aldea de su padre, pobre y problemática en cosechas, dedicó su vida a la idea de acabar con el hambre en Rusia y en todo el Planeta.
Recorrió durante los años veinte y treinta casi todo el mundo recogiendo semillas de los parientes silvestres y las variedades más adaptadas y menos conocidas de las plantas aptas para el consumo humano, a fin de conservar la genética de las más resistentes y adaptables al lugar.
Vavílov creó el primer banco de semillas en Leningrado, pero para Stalin la conservación y selección de semillas era una ciencia burguesa y mandó a Vavílov a un campo de prisioneros a orillas del Volga, donde murió de inanición.
Es posible, dice Charles Siebert, que ese fuese uno de los objetivos de Hitler, trasladar las semillas de Leningrado a Alemania.
No es baladí que en épocas de indignación, que han sido la inmensa mayoría, recordemos las atrocidades cometidas por el poder, porque son las más llamativas y pueden tener una función educadora y correctora de más valor.
Y, también, es necesario resaltar el valor y la clarividenciade otros hombres más sencillos y solidarios que dedicaron su vida a intentar resolver los misterios de la vida y de la naturaleza, para bien de las generaciones futuras.
National Geographic, julio 2011, se vale de la pluma de Charles Siebert y de las fotografías de Jim Richardson para espabilar nuestras conciencias respecto a la pérdida de semillas en el mundo. Para mí el problema más grave junto al de efecto invernadero.
Indignación contra Stalin y todos los que lo permitieron, indignación contra todos los que sabiendo los perjuicios de la agricultura especializada y extensiva están permitiendo que las semillas de los trasgénicos acaben con variedades históricas.
Alabanzas a la Universidad de Castilla La Mancha que está recuperando cientos de semillas de tomate autóctono. Casimiro

2011-10-28, 17:43 | 0 comentarios

> Desde mi Caviladero <

Se escribe abundantemente sobre la sumisión a los mercados, y que éstos han usurpado el poder del pueblo en la última etapa democrática, y se escribe, también, con belleza y acierto, sobre el hombre ausente del presente.
La presencia del hombre en la vida comunitaria y en su propia vida interior ha estado siempre ligada a la capacidad de hacerse imprescindible construyendo catedrales, manejando herramientas, defendiendo el poder establecido, etc., y en toda su utilidad, el hombre ha sido conducido por el mercado de siempre, el de toda la vida, que ha creado en los individuos raíces genéticas prendidas a la emoción por poseer, por prosperar, por imitar.
El hombre se sintió presente en los siglos anteriores porque cualquiera que fuera su destino se sentía dentro de un tiempo y de una dinámica de vida que entendía, aunque no compartiera o le fuera duramente hostil.
Hoy el hombre no sólo está ausente porque el sistema le rechaza por innecesario, sino que es la propia personalidad de la inmensa mayoría la que se esfuerza, dentro de una desesperación incontrolada y un espacio que le es ajeno, por lograr un anonimato o una escapada sin retorno a la propia burbuja de la nada.
Siempre hemos sido números cardinales para las grandes fuerzas económicas que movían los mercados.
Incluso los grandes reyes y dictadores de la historia han estado sujetos de por vida a las decisiones de los Fúgares de turno.
Sin temor a equivocarme demasiado, podemos afirmar que entre las religiones y los mercados la historia humana ha sido una loca carrera de obstáculos para librarse de las unas o de los otros. El resultado siempre el mismo: el hombre agotado, derrotado y al final sumiso para poder subsistir.
Por eso, a las religiones y a los mercados jamás les preocupó el descrédito, las revoluciones o la crítica histórica. Saben que el ser humano para sentirse presente en la sociedad, para sentirse arropado y seguro necesita el abrigo consolador de la creencia y el flotador solidario que le brinda su adaptación al Sistema.
El capitalismo, el mejor de todos los sistemas, que gritó con su voz contagiosa un cautivado por él Felipe González, terminó por reconfortarnos a todos.
Y era verdad que todas las utopías habían fracasado, mientras las religiones, no todas, se humanizaban y clausuraban sus calabozos inquisitoriales, y los obreros se acodaban a las barras de los mismos bares que los amos y tomaban la misma marca de wisky.
Entonces, ¿es tan difícil rebobinar un poco y comenzar de nuevo, después de restregarse los ojos para despertar del letargo y sentirse de nuevo presente en nuestro particular presente? Casimiro

2011-10-26, 10:19 | 1 comentarios


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